Editorial
Protejamos a la niñez, sin excepción

La revista Alcanzando a la Niñez es una valiosa herramienta para líderes cristianos.Su más reciente edición está dedicada al tema del tratamiento y la prevención del Abuso Sexual Infantil (Año 9, # 34). Obtenga la versión PDF en nuestra sección de biblioteca virtual.
De todos los temas relacionados con la cruel realidad del abuso hacia la niñez hay uno que más me cuesta comprender y posiblemente el que más me perturba. No estoy hablando de la profunda destrucción física, psicológica o espiritual que pueda sufrir la víctima de esta criminal acción; ni tampoco de la mente perversa de los explotadores y abusadores a quienes solo la misericordia e infinito amor de Dios podrá perdonar y restaurar.
Me refiero a lo incomprensible y peturbador que me resulta la indiferencia, la escasa o ausente conciencia, y todavía más preocupante, la poca preparación de la Iglesia para protegerse ante este problema.
La realidad del abuso se hace cada vez más evidente, la mala noticia es que pasa desapercibida. ¿Qué explicación podemos dar de nuestra indiferencia y comodidad?, ¿de nuestra “ceguera” ante lo que acontece en nuestro entorno?, ¿qué estamos haciendo luego de conocer estadísticas e historias crudas?
¿Cuál es el detonante que podría cambiar nuestra situación de expectadores a una de protagonistas del cambio?, ¿cómo podemos, como iglesia, liderar las grandes iniciativas de prevención y la grandes opciones de atención que requiere la población que sufre explotación y abuso sexual en América Latina? Lamentablemente, la verdad es que todavía hasta nos cuesta reconocer que el abuso está presente al interior de nuestras iglesias y ministerios.
Cuando hablamos de liderar una respuesta nos referimos a una respuesta más gigante que el propio flagelo. Para esto se requiere de unidad de todos los actores sociales, las fuerzas organizadas de la sociedad, el Estado, las agencias nacionales e internacionales, las instituciones de formación, los medios de comunicación, todas las expresiones de fe, etc.
La iglesia del Señor, además de tener a la mayoría de sus iniciativas internas poco organizadas y carentes de estrategias internas, nacionales o regionales, también hemos asumido una posición poco efectiva al ver las soluciones solo al interior de nuestras capacidades. La idea es ser la sal y la luz en una solución integral de toda la sociedad para enfrentar el problema, sin poner en duda ni renunciar a nuestros valores para poder ser aceptados por una sociedad cada vez más secular.
¿Por dónde empezar ante este panorama tan complejo? Nuestro primer esfuerzo clave debe ser la implementación de políticas internas de protección que nos preparen para prevenir y denunciar situaciones de riesgo al interior de nuestras iglesias, organizaciones, proyectos y actividades recreativas, para así garantizar que nuestras actividades y acciones están libres de abuso. Debemos ser un testimonio vivo de buenas prácticas a imitar.
Paralelamente, debemos elevar una voz profética, todos unidos, con dos prioridades urgentes 1). Anunciar las buenas noticias del Señor para la niñez; y 2) Denunciar todas las situaciones que podrían estar obstaculizando esa voluntad. Una denuncia no es optativa, es una obligación, y se debe ser firme, sea cual sea la situación, aun cuando el abuso se relacione con nuestro liderazgo, maestros, familia, etc.
Protejamos integral, colectiva e individualmente. La mejor solución para este problema es evitarlo al máximo. Cualquier acción posterior al daño, será mucho más dolorosa, menos efectiva, más costosa y más lenta. Protejamos a toda la niñez, sin excepción. Ese es el mandato de Dios para una iglesia conciente y comprometida.
Mensaje de Alfredo Mora, Director Regional de Viva de América Latina y el Caribe.
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